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Durante estos primeros quince días de vida del blog y a raíz, sobretodo, de la entrada titulada ¿Innovar o sucumbir?, he recibido varios comentarios pidiéndome que desarrollara un poco más las tecnologías que aparecen en dicho artículo, y sobre todo, si era posible indicar para que tecnologías de impresión se encuentra disponibles. Así que, por supuesto, intentaré desarrollar durante las próximas semanas diferentes entradas para dar cobertura a vuestras peticiones.

Esta es la primera de ellas en la que voy a intentar abordar el tema de las tintas llamadas inteligentes o funcionales (yo prefiero denominarlas activas) aunque por lo basto del tema tendré que dividirla en varios capítulos.

Espero que sea de vuestro interés.

¿Qué es una tinta funcional?

Podríamos definir una tinta funcional o tinta inteligente, como  aquella tinta que una vez impresa, reacciona presentando un cambio en alguna de sus propiedades, como consecuencia de su capacidad de interactuar con las características del medio que la rodea, y de esta manera es capaz de, por sí misma, añadir una serie de funcionalidades al producto impreso.

A partir de esta definición, es fácil imaginar que cuando hablamos de tintas funcionales, estamos haciéndolo sobre un espectro muy amplio de posibilidades.

Así por ejemplo, podemos hablar en primer lugar de las tintas cromáticamente variables, es decir, aquellas que poseen la capacidad de variar su espectro de absorción y por lo tanto su color como respuesta a variaciones ambientales en su entorno, como las tintas termocrómicas, es decir, aquellas que experimentan una variación de color como respuesta a un cambio de temperatura, quizá las más conocidas y utilizadas dentro de esta serie.

Pero también podemos encontrar tintas fotoactivas, capaces de emitir luz, como por ejemplo las tintas fluorescentes, las tintas conductivas, capaces de transmitir la electricidad o las tintas magnéticas entre otras, de las que iremos hablando más adelante en otras entradas.

Tintas cromáticamente variables

La primera clasificación dentro de las tintas cromáticamente variables debemos buscarla en cuanto  a qué variable ambiental tiene la capacidad de iniciar dicha reacción. Así, podemos encontrar tintas termocrómicas, cuando la reacción se produce por un cambio de temperatura dentro de un rango específico; Un ejemplo de este tipo de tintas son las que incorporan un indicador tiempo-temperatura (TTI), como el de la empresa Basf (Onvu). Dicha tinta es irradiada con una fuente de luz UV, presentando un color azul oscuro. A partir de ese momento, el tono empieza a atenuarse en función del tiempo y en función de la temperatura.

Otros ejemplos son TTSensor TM (Avery Dennison) o CheckPoint (Vitsab). Los sensores están activados para cambiar de color de forma irreversible según el tiempo y la temperatura a la que ha estado sometido el producto. El cambio de color en la etiqueta marca si el producto es apto para el consumo o no.

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También podemos encontrar tintas fotocrómicas, cuando la reacción es iniciada por un cambio en las características de la luz; higrocrómicas, debido a la humedad; electrocrómicas, cuando son sometidas a un campo eléctrico.

Una tinta especialmente interesante desde mi punto de vista son las tintas biocromáticas, que reaccionan al entrar en contacto con un determinado compuesto, permitiendo monitorizar las condiciones de los alimentos envasados o de su atmósfera, proporcionando métodos que determinan la calidad y seguridad de los alimentos envasados a lo largo de la cadena de suministro, desde el productor hasta el consumidor final. Un ejemplo de esta tecnologías es RipeSense®, que consiste en un sensor que cambia de color al reaccionar con el aroma emitido por la fruta a medida que ésta madura, o Sensor Q va cambiando de color naranja a marrón según avanza el crecimiento microbiano de la carne.

frescura.jpg (638×344)

Otro elemento de clasificación dentro de las tintas cromáticamente variable, es la forma en la que se produce dicha reacción, o mejor dicho, la duración de la misma.

Como ya he comentado antes, una tinta cromáticamente variable tiene la capacidad de variar de un color a otro, o de un color a transparente o viceversa como respuesta a un determinado cambio en el ambiente que le rodea, pero este cambio puede ser permanente en el tiempo o temporal, volviendo a su situación de inicio cuando las condiciones ambientales también lo hacen. Así podemos hablar de tintas cromáticamente  variables reversibles e irreversibles.

Las tintas cromáticamente variables en el mercado

La comercialización de estas tintas es un hecho en el sector de las artes gráficas, de modo que, posiblemente, nuestro proveedor habitual, podrá informarnos de las diferentes opciones existentes para nuestra tecnología de impresión.

Estas tintas existen para todas las tecnologías de impresión convencional e inkjet, sobretodo las tintas termocromáticas, aunque se debe solicitar información al proveedor sobre colores de cambio, rango de temperatura, humedad, etc…

Si bien su uso comenzó ligado a la impresión de seguridad, sobretodo en papel moneda, timbre y documentos de alta seguridad, en los últimos años se ha utilizado de manera puntual como elemento de marketing, como por ejemplo el uso de tintas termocrómicas en las etiquetas de las cervezas Coors y Grolsch, donde la tinta impresa, indica la temperatura aconsejable de consumo, apareciendo un texto o una imagen ante la bajada de temperatura. También podemos encontrar un ejemplo en chocolates, donde hay impreso algún texto o imagen con tintas termocrómicas, que al igual que en el caso de las cervezas, indica la temperatura aconsejable de consumo.

Otros usos de estas tintas están relacionados por ejemplo con la seguridad alimentaria. Por ejemplo, una tinta biocromática puede indicar la descomposición de un alimento envasado o una tinta termocrómica la rotura de la cadena de frío.

El otro día, por ejemplo, leía una noticia sobre la posibilidad de desarrollar una tinta inteligente para tatuajes para diabéticos que cambiase de color según los niveles de azúcar del individuo.

En fin, una vez desarrollada la tecnología, la ideas para su aplicación son casi infinitas

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